Se dice que – Poder Judicial: Macedo y el desafío de la justicia
La llegada de Héctor Macedo a la presidencia del Poder Judicial del Estado de México no es un simple relevo administrativo: es una jugada estratégica dentro del proyecto de cambio que impulsa Delfina Gómez. Macedo se perfila como un presidente fuerte, alineado al anhelo colectivo de transformar un sistema históricamente marcado por la opacidad, la corrupción y el privilegio. Como advertía Luigi Ferrajoli, “no hay democracia sin garantías efectivas de derechos”, y el Edomex arrastra una deuda profunda con su ciudadanía: un sistema judicial percibido como lento, capturado por élites y funcional a intereses de poder. Macedo enfrenta un doble desafío. Primero, consolidar un cambio estructural que redefina las prácticas internas: independencia real de los jueces, transparencia en las designaciones y control efectivo de la corrupción. Segundo, recuperar la confianza ciudadana en la justicia como bien público, tal como planteaba Norberto Bobbio: “la democracia se mide por las promesas de igualdad que es capaz de cumplir”. Si logra articular un modelo que combine eficiencia, imparcialidad y acceso universal, el Poder Judicial podría convertirse en la piedra angular de un nuevo pacto social. Si fracasa, se confirmará la sospecha de que el cambio fue apenas retórico. El momento es histórico, y Macedo lo sabe: o transforma al Poder Judicial o quedará atrapado por los mismos defectos que hoy promete enterrar.
