Hacia un sistema de evaluación estricta en vez de elecciones judiciales – Jorge Camargo Zurita

La reforma judicial, que partió al Poder Judicial federal por la mitad, ha dado muestras de sobra de que no sólo no generó una nueva forma de hacer justicia, sino que confirmó que la improvisación sobre la
carrera judicial ha resultado más costosa para los ciudadanos y alejó las inversiones que mantienen en el suelo la economía.
El partido en el poder se ha dado cuenta de que expulsar al resto de los juzgadores en 2027, para lo cual había hecho concurrentes las elecciones judiciales con las de la Cámara de Diputados, de 17 gubernaturas, congresos locales y alcaldías, y además meter artificialmente la revocación de mandato para que la Presidenta logre atraer el voto para Morena, sería un desastre electoral dado el desaliento de los mexicanos a participar en una votación confusa.

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