Seguridad y justicia: vino nuevo en botellas viejas – Pascal Beltrán del Río

Los debates sobre la prisión preventiva oficiosa y la adscripción de la Guardia Nacional se dirimen por la fuerza y no por la razón, me escribió ayer en un mensaje José Elías Romero Apis, abogado constitucionalista y compañero de páginas. Tiene razón. La discusión está en el ámbito de la política. De la mala política, no de la buena. De la política a la que ya nos acostumbramos: aquella en la que se cuenta quién tiene más votos —es decir, más músculo político— y no se sospesa quién tiene los mejores argumentos y los datos más precisos. Lo peor para los ciudadanos es que, pase lo que pase en la Suprema Corte y en el Congreso, México no será más justo ni más seguro. Ayer, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que había cambiado de parecer y que ahora ya no está a favor de que los militares se regresen a sus cuarteles y sí está por que se mantengan en labores de seguridad pública. 

Excélsior