Fiscalías buenas y fiscalías malas

Sin embargo, dos recientes casos muy conocidos llamaron mi atención, uno con rechifla y otro con aplauso. Ya los he mencionado de pasadita, pero ahora me detengo en ellos.

[…] Los impartidores de justicia, comenzando por el presidente del Tribunal Superior, Ricardo Sodi, aplicaron su experiencia y su equidad a efecto de que las leyes del caso, en mucho imperfectas y en mucho incompletas, fueran interpretadas y hasta integradas para darles la suficiencia necesaria para el
resultado deseado por todos. El acusado se sometió, con valor y con respeto, a la autoridad que lo condenaría por más años de los que ha vivido. Para reconocer su falta y las consecuencias legales de la misma. Para soportar la vida que le tocaría de aquí para su futuro.

Excélsior