La violencia se transforma – Jorge Carrillo Olea

Hay diferentes criterios para fijar cuándo la inseguridad pública en México tomó carácter de amenaza política y social. En mi opinión –que desde luego parte de mi experiencia pública–, eso ocurrió a finales de los años 70 y se ratificó tal vez en 1982 con el hallazgo de 17 cuerpos en el río Tula que fueron arrojados allí por la policía del Distrito Federal. Parecía entonces que se había llegado a un límite en cuanto a los alcances del fenómeno.

En abril de 1984, iniciado el gobierno de Miguel de la Madrid, el problema de la violencia criminal fue planteado públicamente por el propio titular del Ejecutivo. Ello conduciría a formular una respuesta de Estado tendente a crear una estructura de operación sustituta del vergonzoso esquema de represión política que muy poco atendía la seguridad pública y mucho lastimaba a la sociedad mexicana.

La Jornada