Se abre “la última oportunidad para aclarar la guerra sucia y hacer justicia”

Se trataba de toda una política de contrainsurgencia, de represión generalizada contra movimientos sociales, pueblos, regiones. Era la cultura de la muerte, resumió Abel Barrera, coordinador del Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, durante su intervención como aspirante a integrar la Comisión para el Acceso a la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia de las violaciones graves a los derechos humanos cometidas de 1965 a 1990.

Ante el Comité de Selección, integrado por el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas; Alicia de los Ríos, representante de los colectivos de las víctimas, y Guillermo Fernández, representante de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para Derechos Humanos, acudieron los primeros 14 (de 25) aspirantes a integrar la comisión.

La Jornada