Gertz, el fiscal (más que) incómodo – Astillero

Es una incongruencia grave que el Fiscal General de la República, llegado a ese cargo en el contexto de la llamada Cuarta Transformación, esté tachonando líneas del expediente de los desaparecidos normalistas de Ayotzinapa que corresponden a la participación de militares (soldados, informantes y mandos, cuando menos en Guerrero).

Esa muestra de encubrimiento del poder castrense no se dio en esa magnitud durante la administración de Enrique Peña Nieto (¡y vaya que se encubrió cuanto fue posible en materia verde olivo!), pero ahora se encuadra en una propensión a la opacidad en el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) y, en particular, en el contexto de la incomodidad que en el propio Palacio Nacional se experimenta cuando se toca el tema de la responsabilidad militar en el caso de los 43, según lo ha señalado abiertamente Vidulfo Rosales, el abogado de los familiares de esos estudiantes ausentes.

La Jornada