A juicio la autonomía de la Suprema Corte de Justicia – Leo Zuckermann

López Obrador la trae con los jueces desde hace muchos años. Durante sus múltiples campañas los tildó de corruptos al servicio de una minoría rapaz. Y claro que existe corrupción, nepotismo y conflictos de interés en el Poder Judicial federal. Hasta el propio presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) lo ha reconocido. Pero de ahí a tratar de hacer lo que quiere AMLO, regresar a un Judicial subordinado al Ejecutivo, hay un largo camino. Eso no funciona. Lo que no dice AMLO es que, cuando los jueces eran empleados del presidente, había más corrupción que en la actualidad. Para el ministro presidente de la SCJN ha sido un dolor de cabeza la relación con López Obrador, aunque elegantemente diga que todo ha sido como un cuento de hadas. La realidad es que Arturo Zaldívar ha tenido que hilar fino y, sí, hacer mucha política.