Agenda Judicial – Ricardo Guzmán Wolffer

Editorial

Si leer por gusto es consumo capitalista, quien lee (y lo goza) como parte de su trabajo no debe tener beneficio social. Leer para laborar mejor no sólo es disfrutable, es necesario. Pero si la lectura sólo puede justificarse para la utilidad social, sin considerar el beneficio individual, cabría suponer que sólo debemos aceptar trabajos que no disfrutemos.

Afirmar que no es conveniente leer para propósitos lúdicos, no sólo desatiende a la necesidad educativa nacional donde la lectura es fundamental, también va en contra de la promoción laboral que conlleve la realización personal con la lectura. Un país sin trabajadores ni lectores apenas podrá ser autosuficiente económica y culturalmente.

La Jornada