Un Poder Judicial avasallado – Agustín Basave Benítez

La frase más repetida por los abogados es la menos cierta. “La ley es clarísima”, suelen argumentar a su favor tanto el fiscal como el defensor en un mismo litigio, o juristas que descifran desde polos opuestos un ordenamiento legal. Pero la ley no es “clarísima”. Si lo fuera, si tuviera precisión matemática, no se necesitarían jueces; bastaría un algoritmo para dirimir las controversias. En su letra misma -ya no se diga en su espíritu- convergen entrelineados que la vuelven susceptible de interpretaciones. Si bien hay legalidades e ilegalidades ine- quívocas, en la mayoría de los casos hay un margen de discrecionalidad que se nutre de posturas ideológicas y contextos socioeconómicos. La proclama de que los tribunales se ciñen invariable y exclusivamente a la ley y jamás toman en cuenta factores extralegales es simplista o demagógica. https://www.milenio.com/opinion/agustin-basave/el-cajon-del-filoneismo/un-poder-judicial-avasallado

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