Inestabilidad en el Poder Judicial – Javier Aparicio

Mientras que el pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación no ha querido o no ha tenido tiempo de resolver si la ampliación de cuatro a seis años del mandato del ministro Arturo Zaldívar como presidente de la Corte, el día de ayer cinco de siete magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral se pronunciaron por remover de la presidencia al magistrado José Luis Vargas Valdez, y nombrar al magistrado Reyes Rodríguez Mondragón como nuevo presidente. Ambas son señales preocupantes de la vulnerabilidad o inestabilidad al interior de los máximos tribunales constitucionales del país.

Como sabemos, el Tribunal Electoral es la máxima autoridad de las impugnaciones que surgen en las contiendas electorales y es el garante de los derechos político-electorales de las y los ciudadanos. Sus resoluciones son definitivas e inatacables. Sus integrantes son designados por mayoría calificada del Senado y, según ordena el artículo 99 constitucional, el “Presidente del Tribunal será elegido por la Sala Superior, de entre sus miembros, para ejercer el cargo por cuatro años”. Por su parte, según el artículo 171 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, en caso de renuncia, la misma Sala Superior elegirá un nuevo presidente o presidenta para que concluya el período original del magistrado presidente saliente.

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