Justicia y política en la montaña rusa – Jorge Fernández Menéndez

Creo que Arturo Zaldívar terminará su gestión como presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en 2022, como lo establece la Constitución y lo marcan las leyes. Zaldívar, quien ha sido un muy buen presidente de la Corte, no creo que dilapide su capital personal, profesional y político en una decisión que podría otorgarle más poder, pero sólo en forma transitoria. Zaldívar es hoy un poderoso presidente de la Corte y del Consejo de la Judicatura y tiene por delante aún algunos años como ministro, en los que sabe que no perderá influencia en las decisiones judiciales. Sabe, también, que no entrará en un debate abierto con Palacio Nacional cuando su interés superior era y es la reforma al Poder Judicial.

Excélsior