Derrumbemos al oráculo – Juan Luis González Alcántara

Muchos se refieren a las y los juzgadores como “los oráculos del derecho”. Alegoría que ilustra el cómo se percibe a la función jurisdiccional: alejada, misteriosa, obscura, mágica, repleta de formalismos rituales, con un lenguaje ajeno, distante y hasta frío. Quizás ahí está el germen histórico de su incomprensión: el lenguaje jurídico.

Pero, este halo de misticismo se acentúa aún más por la obscuridad del medio básico de expresión de los jueces: sus sentencias. Si el juez habla por sus sentencias; ¿por qué no habla para todos?

Heraldo de México