El juicio más incómodo – José Elías Romero Apis

En este sencillo apunte, no es mi caso defender al Presidente porque no soy su abogado. Por lo mismo, no es mi encomienda defender a las empresas quejosas. Ni siquiera me toca defender a los jueces, por idéntica razón. Además, a lo largo de esta semana, muchos han expresado sus razones con mayor suficiencia que como lo haría yo. Y, por último, cada lector ya tiene formado su criterio y tomada su posición. Cada quien tiene el derecho de condenar, de indultar y de defender a quien se le antoje. Con ello no se daña a nadie porque únicamente somos espectadores y no protagonistas.

Excélsior