Ahora resulta que los ineptos son los jueces – Claudio Rodríguez Galán

Hay una frase coloquial en México que me resulta especialmente graciosa, porque lejos de su valor para entender la fantástica idiosincrasia de los mexicanos, tiene un elemento de análisis importante. Así, cuando una situación negativa nos afecta pero que no cometimos error ni incurrimos en dolo o culpa en su acontecimiento, por un lado, pero, por otra parte, para librarse de la misma situación, una persona nos achaca la culpa (generalmente en cuestiones que rayan en lo ridículo y sin fundamento), decimos “¡ahora resulta que el imbécil soy yo!”.

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