Agenda Judicial – Editorial

El Consejo de la Judicatura Federal en apariencia abrió un registro de relaciones sexoafectivas de los funcionarios judiciales para buscar las vertientes del nepotismo más difíciles de rastrear. Hubo protestas sindicales y de algunos titulares. Ante lo cual el CJF aclaró que había un malentendido y que el registro no era obligatorio. De serlo, habría consecuencias ante la falta de la declaración relativa. La presunción de que esas parejas sexoafectivas (o sus parientes) no tienen aptitudes para trabajar podría combatirse con exámenes rigurosos diseñados por el Instituto de la Judicatura Federal para cada puesto (como sucede con actuarios y secretarios) más la descripción de los perfiles para cada puesto. https://www.jornada.com.mx/2020/11/05/sociedad/035n1soc

La Jornada