Resguarda IFREM historias de vivos, muertos y resucitados

 El Archivo General de Notarías del Estado de México resguarda testimonios que dan cuenta de historias de las y los mexiquenses, incluso después de la muerte.

Uno de los grandes tesoros del acervo, que es parte del Instituto de la Función Registral de la entidad (IFREM), es el testamento del escribano real y público, José Antonio Cerensito, que da fe de la resurrección de un hombre llamado Juan Álvarez, en el año de 1660, en una iglesia parroquial de la ciudad de Toluca.