Ni Corte, ni Suprema, ni de Justicia – Juan Jesús Garza Onofre y Javier Martín Reyes

Frente a todo pronóstico, ayer la Suprema Corte puso de manifiesto una tristísima realidad: no tenemos un tribunal constitucional, sino una oficialía que valida los anhelos de un presidente tan poderoso como caprichoso. Al tener en sus manos el asunto más importante en términos políticos de la era moderna del Poder Judicial, los ministros debían recordarle a López Obrador que no tenemos un régimen de un solo hombre, sino un gobierno de leyes. La Corte, sin embargo, claudicó. Seis ministros dieron la espalda a un proyecto con buenas razones, disfrazaron sus argumentos políticos de jurídicos y declararon la constitucionalidad de una consulta absurda. www.reforma.com

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