Un candidato de primera – Edgar Elías Azar

La judicialización de la política y la politización de la jurisdicción son dos cosas radicalmente distintas. La primera asegura que la política tenga la conciencia de que no es impune, de que no va por la libre. De que existe un a ley y un sistema de justicia; en una palabra, que hay jueces que contrarresten las decisiones del político. La segunda, en cambio , malbarata a los jueces, los utiliza a través de los intereses políticos, los instrumentaliza para que la justicia se ponga a las órdenes del poder político. Por ello, no simplemente es buena idea que un político se haga juez, pero sí es una buena idea de que el juez incursione en la política