¡Bienvenida de nuevo, Inquisición!

Así como las armas de fuego o un cuchillo son peligrosas dependiendo de las manos en que se pongan, el Derecho Penal no es una herramienta jurídica nociva, a menos que quienes lo usen lo hagan con una visión distorsionada o perversa de su naturaleza.

Un sistema de justicia penal es muy complejo porque para su éxito depende, entre otros muchos factores, de su adecuada comprensión, saber qué es, para qué sirve y cómo funciona. Por mucho que se quiera, si no se utilizan adecuadamente, las respuestas penales son poco o nada útiles e incluso perjudiciales.