La justicia sigue al servicio del patriarcado-Teresa C. Ulloa

En las últimas semanas en dos ocasiones vimos con indignación que niñas que sufrieron agresiones sexuales no han tenido garantizado su derecho de acceso a la justicia porque les tocaron jueces penales patriarcales. Por un lado, el Juez Jorge Luis Solís Arana asignado recientemente al juzgado de control y oralidad que está en el Centro de Justicia para las Mujeres (CJM) de Puerto Vallarta, en dos casos de ataque sexual de adultos a niñas menores de 12 años, en uno se atrevió a negar la vinculación a proceso penal del pedófilo porque “no hubo pla- cer” y en el otro, porque había sido un simple des- ahogo sexual. En un caso uno era un funcionario público y el otro era el papá de la menor de edad. Ambos son pedófilos.