Brazalete electrónico: una cárcel individual

No te ponen un brazalete te ponen un grillete”, dice Alberto sin dudar, ex policía sentenciado a 13 años 4 meses de prisión en el Reclusorio Norte en la Ciudad de México por tentativa de homicidio. “Un delito que no cometí”, subraya antes de narrar cómo vivió su libertad condicionada bajo la modalidad de supervisión con brazalete electrónico, que puede o no conceder el Juez de Ejecución, según el Artículo 136 de la Ley Nacional de Ejecución Penal. Explica que tras apelar su sentencia, de estar tres años ocho meses “en el infierno” y cumplir con todos los requisitos de la ley, salió de prisión con un brazalete en el tobillo que le hizo sentir durante un año y seis meses “más encarcelado que estando encarcelado”. www.reforma.com

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