Reforma a la justicia penal: tropezar con la misma piedra – Catalina Pérez Correa

El jueves pasado, un grupo de más de 100 hombres armados quemó 22 casas y varios vehículos en Madera, Chihuahua. No se informó el número de civiles muertos ni se dieron explicaciones claras sobre lo que sucedió. El mismo día, en Huimanguillo, Tabasco, hombres armados entraron a un domicilio. Al no encontrar a la persona que buscaban, golpearon a una mujer; ataron, torturaron y asesinaron a un niño de 5 años; y se llevaron a la hermana de 18 años —quien más tarde apareció muerta y semidesnuda en un camino. También se llevaron del lugar a un hermano de 15 años,
quién apareció más tarde moribundo en un pozo. El jueves, también, la Sedena reportó un enfrentamiento entre soldados y civiles en Miguel Alemán, Tamaulipas. El resultado fueron 11 civiles muertos. No hay reportes de civiles heridos durante el enfrentamiento. Un día después, la prensa informó del asesinato de 10 indígenas nahuas, dos de ellos menores de edad. Las víctimas eran músicos de la comunidad de Alcozacán que viajaban de regreso a su comunidad después de tocar en una fiesta patronal. En el camino fueron emboscados, asesinados e incinerados por un grupo personas armadas en Chilapa, Guerrero.