Acciones afirmativas: distinguir para igualar – Arturo Zaldívar

El derecho humano a la igualdad se sustenta en la noción básica de dignidad de la persona y en la idea de que ningún grupo debe ser considerado superior y tratado con privilegio y, correlativamente, ningún otro puede ser señalado como inferior y tratado con hostilidad. Este derecho reconocido en la Constitución y en numerosos tratados internacionales prohíbe, por lo tanto, la discriminación, esto es, todo trato diferenciado que tenga por objeto, o como efecto, anular o menoscabar los derechos de las personas, por cualquier razón que atente contra la dignidad humana, por ejemplo, el origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, etcétera.