Claroscuros de la justicia – Martín Espinosa

Hoy, los ciudadanos ya no sabemos si los jueces dictan sentencias con base en la inocencia de los acusados o si primero “juzgan” la calidad de las pruebas presentadas por la representación social (Ministerio Público). Están por cumplirse cinco años de los hechos ocurridos en Iguala, Guerrero, con la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, que aquella trágica noche-madrugada del 26 al 27 de septiembre de 2014 fueron a botear para conseguir recursos para su movimiento y se encontraron con la innegable descomposición de un estado que, debido a múltiples factores, se encuentra sumido, desde hace mucho tiempo, en el rezago económico, social y educativo, por decir lo menos.